viernes, 12 de junio de 2015

CRÓNICA DE UNAS FIRMAS ANUNCIADAS

El trabajo de un escritor es solitario. Solos frente al ordenador o el papel,  eso sí, con la compañía de un mundo poblado de seres de ficción. Pero cuando el libro ve la luz, sale la otra cara de la moneda: el contacto con el lector, algo muy gratificante.
Esta semana he tenido dos experiencias cercanas con los lectores  a través de dos firmas.

La primera, en la librería "La dama boba" situada en el interior del Mercado de Diego de León, 26, la regentan Mar y Pedro, dos personas llenas de vitalidad. Es un espacio que tiene magia. Te atrapa el colorido, y la variada selección de libros repartidos en estanterías que llegan hasta el techo. Hay narrativa infantil, juvenil, poesía, religión, biografías, novelas... En la puerta hay colgado un cuento de Bambi. Me dan ganas de regalárselo a un niño. Creo que ya sé a quién.


Fachada de la librería en el Mercado de Diego de León
  
Yo firmo sentada en una mesita  revestida con una tela naranja que una clienta ha regalado a Mar. La miro trabajar, coloca libros, hace consultas en el ordenador,  cobra, aconseja lecturas; a una chica joven que su madre quiere que lea, además de mi libro le recomienda " La tesis de Nancy"  y nos reímos mucho cuando escenifica expresiones sevillanas que oye la protagonista. Regala a los clientes unos divertidos marcapáginas. No para, tiene mucha energía. De vez en cuando habla por teléfono con Pedro, la otra mitad de la librería y se le pone la misma cara que al emoticón de corazones en los ojos.


Con Mar, amiga y propietaria de la librería
En la mesita de las firmas

Hablo con los lectores. Me gusta que me cuenten qué les sugiere la portada, qué creen que van a encontrar. Una señora me cuenta que tiene un hijo con un buen trabajo como abogado, pero que le gustaría escribir. Le animo a que lo haga, es compatible y disfrutará. Otra me dice que el libro es para su madre. Otros me cuentan qué están leyendo en ese momento o con qué lecturas disfrutaron. Vienen amigas mías ¡qué agradable es verlas y cómo agradezco que vengan!
La firma más entrañable que dedico esta mañana es para un regalo a una adolescente que acaba de superar un tumor cerebral,  A pesar de las secuelas es una joven siempre sonriente, siempre positiva y llena de fe. Admirable. Por unos instantes me vienen a la memoria mi padre y Carlos. Sé que ellos ahora están bien.
La mañana acaba. Mar yo estamos contentas. Ha sido agradable y divertido.



Librería Antes AT situada en Lagasca 120
La segunda firma tiene lugar dos días después en El Retiro, en la caseta de la librería "Antes". Sus dueños Alfredo y Carmen son un encantador matrimonio, licenciados en Geografía e Historia. Su amplia y surtida tienda está especializada en historia, arqueología, historia de las civilizaciones, narrativa etc. Alfredo es también escritor y lleva quince años en esta tarea.

El escritor y dueño de la librería Alfredo  Tiemblo con sus obras.



Esa mañana hubo una gran tormenta, y aunque me encanta el agua y la lluvia, estaba preocupada por el tiempo, pero ha hecho una tarde espléndida. Llegué un poco antes para dar un paseo como lectora y aproveché para hacerme con la apetecible obra de mi amigo Jesús Greus: Aquella noche en el mar de las Indias.
Me instalo en la caseta. Es sorprendente ver el ambiente a través de ella. Me entusiasma mirar a la gente que pasa, ver por qué  títulos se interesan y qué comentarios hacen.
Recibo una visita especial: Pilar Mateos, reconocida escritora infantil y juvenil, premio Barco de Vapor, y entrañable persona. Vienen más queridas y antiguas amigas.
Y de nuevo hablo con lectores; me dicen que les gusta la portada, una autora teatral dice que la joven que aparece en la misma cree que es una institutriz... no anda muy lejos; otros leen con curiosidad la sinopsis, una chica, Isabel, me comenta que también ha escrito sobre viajes en el tiempo, cuando lo publique quiero leerlo. Viene mi madre, no se pierde ningún evento mío. Y otra visita me ilusiona: mi sobrino mayor, Rodrigo, ya adolescente y gran lector.
Llegan las nueve de la noche. El tiempo ha pasado volando y con pena me despido de Alfredo y su madre, una excepcional ayudante.

En la caseta, con mis libros.
Y el próximo evento literario y el más especial para mi, tendrá lugar en Almendralejo, mi pueblo, dentro de unos días. Os lo contaré.

Definitivamente, me gusta ser escritora.

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