jueves, 4 de diciembre de 2014

EXPERIMENTO EN UN RESTAURANTE

Hace dos semanas asistí a un taller de relato corto. En el mismo, el profesor nos enseñó técnicas narrativas, nos mostró ejemplos y nos leyó consejos de autores. El último día leyó esta frase de Ray Bradbury: "Nadie asiste a los mismos acontecimientos en el mismo orden".

Partiendo de esta frase se me ocurrió hacer un experimento: cuando dos personas han visto el mismo suceso o han estado en el mismo lugar cada uno recogerá experiencias distintas y percepciones diferentes. Y con ello escribirían un relato del mismo lugar, a la misma hora, con las mismas personas y cada una con sus matices personales. Ahí reside uno de los encantos de escribir. Todo está inventado, pero todo puede ser nuevo dependiendo de la mirada que se le de.

Lo que voy a narrar, es el encuentro real entre cuatro amigas de siempre, que se citaron para comer en un restaurante italiano, para más señas un viernes a las 14.30 de la tarde. Y lo que cada una vio y sintió.

A las 14.25 llego yo, M. Soy la primera. Una camarera morena y alta, vestida con una camisa azul y que lleva un pinganillo en la oreja, me conduce al comedor; me da a elegir entre dos mesas y  me decido por la que tiene sofás como asientos. Dejo el abrigo doblado a mi izquierda en el sofá. Pido una coca cola, con ella me traen aceitunas y 4 quesitos de los cuales me como dos. Mientras espero, miro el local, tiene grandes ventanales a la calle y me fijo que en la mesa de al lado hay 4 personas. En el reflejo de un espejo veo botellas. La comida se me antoja abundante y deliciosa, pero no puedo con toda. Me reí mucho con algunas partes de la conversación y me sorprendí con algunas confidencias.
El relato sobre esta comida lo hubiera titulado: "Confidencias a los cuarentaytantos"

A las 14.30 llego yo, P  Sonrío a mi amiga M y me siento. Estoy preocupada porque tengo que mandar un whattssap a mi hijo. Veo a la camarera como una chica alta, morena y extranjera, deduzco que tiene un contrato temporal. Dejo mi abrigo en el asiento, a mi lado. Pido un vino tinto.  Hay dos quesitos, me como uno. Miro a una chica dos mesas más adelante; creo reconocerla, dudo y por fin voy a saludarla. Pienso que el restaurante es amplio, acogedor y tradicional. Me gustó la comida, pero no pude con todo, F. me ayudó metiendo el tenedor en mi plato. El almuerzo 
me supuso una evasión y escapada de la rutina, 
Titularía el encuentro como: "Amigas contando experiencias". 

A las 14.35 llego yo, S. Saludo contenta a mis amigas  La camarera me parece una chica amable, no guapa y observo  que lleva un aparato en el paladar. Pongo mi abrigo detrás de mi, encima del sofá de forma horizontal. Pido un vino tinto, inspirada por el que veo a P, No pruebo los aperitivos. El local me parece cálido y acogedor. Me fijo en los cristales de separación de la mesa de al lado y en el amplio tamaño del restaurante. La comida me parece con buena presentación, rica y elaborada. Me  he comido todo sin problemas. Disfruté mucho con la conversación.
Si hubiera escrito un relato, esta comida la hubiera titulado: " Risas cómplices" o "Entre amigas"

A las 15:05 llego yo, F. Me disculpo, tenía trabajo y encima el autobús ha tardado mucho. Beso a mis tres amigas. Me quito el chaquetón y lo pongo como ha hecho S. Pido un vino rosado.La camarera es alta, delgada y bien arreglada. Profesionalmente muy atenta. El local lo veo luminoso, con estilo y fijé mi atención en la llamativa entrada que invitaba a pasar. Mi percepción del encuentro es que estuve con amigas de verdad, que fue  íntimo, entrañable y verdadero.
Titularía el relato como: "Confesiones de cuatro amigas"-

Como veis, hay puntos en común: como la percepción emocional del encuentro y unanimidad en que el local era agradable y con buena comida. Luego cada una se fijó en cosas distintas del restaurante y vieron  detalles diferentes de la camarera. 


Un mismo acontecimiento: cuatro miradas, cuatro relatos.



Cuadro de Sorolla. El ambiente familiar, distendido y luminoso me inspira para representar la comida de amigas.


No hay comentarios: