lunes, 22 de julio de 2013

El perdón

EL PERDÓN

El amor y el perdón, son temas alrededores de los cuales gira mi novela: " Un mediador inesperado".

Teresa,  la protagonista, siente dolor por el comportamiento de su marido y, no es capaz de perdonarle. A lo largo de la novela, vemos el proceso interior de la protagonista.  Y de eso me gustaría hablar: del perdón. Esta vez el Mediador inesperado, va  a ser el perdón.

Viene del latín,  "per" , que significa "por completo" y "donare", que se entiende como "regalo o donación". En este sentido perdonar es : donarse por completo, en abundancia, sin límites, remitir, la deuda, ofensa, falta, delito u otra cosa.

Perdonar parece un signo de debilidad y pusilanimidad  y, sin embargo es un acto que requiere gran fortaleza y valor. El perdón es medicina y bálsamo para nuestras heridas. El perdón cura,  no es cuestión de sentimientos, sino de voluntad.

Y ¿Cómo perdonar? Nadie ha dicho que sea  fácil. Pero hay varias claves:

-Partimos de una situación en la que estamos inmersos en nuestras "zonas de comodidad", por ejemplo: la autocompasión, que es una peligrosa espiral, que nos impide ver más allá de nosotros mismos.
- La resistencia a expresar lo que pensamos o sentimos de una manera objetiva. Hay que evitar que se nos escape el control de nuestros impulsos y aprender a limitarnos, para expresarnos de forma adecuada.
- Nos empeñamos en estar tristes en nuestra propia desgracia, para no enfrentarnos a nuestra obstinación y, ello acaba por anular nuestra capacidad de reconocer culpas y de pedir perdón.

Hay que luchar para salir de esta tela de araña.

Dijo Tales de Mileto, que la cosa más difícil del mundo es conocerse a uno mismo. Por tanto debemos mirarnos por dentro. La propia observación, lleva a tener conciencia de que es lo que hemos hecho mal y, nos ayuda a salir de la espiral de tender a echar la culpa a los demás de nuestras desgracias. El conocimiento propio nos puede ayudar en este peligroso engaño; es cierto que las circunstancias ajenas forman parte del problema sin duda, pero no debemos eludir nuestra parte. En el camino, hay muchos sentimientos que nos resultan desagradables, pero que no tienen por qué ser negativos, lo que hay que intentar es averiguar que conviene cambiar y cómo.

Otro dato fundamental, es saber escuchar, a veces no lo hacemos, porque estamos inmersos  preparando la respuesta y pensando como "quedar bien" o "rebatir" a la otra persona. O bien porque estamos empeñados en que tenemos razón. Hay que hacer el esfuerzo de hacer un ejercicio de humildad.


No son las cosas que nos pasan las que nos hacen felices o dichosos, sino el modo en que las asumimos.



¡Adelante con la tarea! utilicemos este Mediador que es el perdón en nuestras relaciones con los demás. Y no olvidemos algo fundamental: que a nosotros Dios nos perdona siempre, confiando en El, acertaremos.  

5 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Sonia Montero Trénor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sonia Montero Trénor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sonia Montero Trénor dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.